Los días felices en la teatrería de Metrópolis.
“Haber pasado por la suficiente mierda como para tener conciencia de la mierda por delante, pero muy lejos de quedarte sentada jugando con la mierda.
Ese tiene que ser el momento más feliz. Las cosas te van carcomiendo, por supuesto, saber eso es su trabajo también. Puede que la madera esté podrida bajo tus pies- bajo tus lindas piernas abiertas. y que estés metida hasta el culo en serrín y podredumbre antes de enterarte, de que te enteres, antes de que puedas decir: “este es el momento más feliz”
Tres mujeres altas de Edward albee

Ayer estuvimos representando en el teatro de la escuela, una mezcla de “Los días felices” de Samuel Beckett, un maravilloso texto que me he propuesto interpretar, junto con “Tres mujeres altas” de Edward Albee.
Albee, con su conocimiento profundo del ser humano, nos hace plantearnos el recorrido de nuestra existencia y de nuevo nos obliga a preguntarnos ¿Cuándo es el momento más feliz de la vida?

“No tienen derecho a cambiar, hemos invertido tiempo en ellos y ellos no tienen ningún derecho a dejar de ser lo que eran”

Son palabras del personaje principal, que Alexia nos hizo disfrutar enormemente: una mujer de 91 años que protesta, y hace un recorrido por sus momentos felices, y no tan felices.
Ella habla con su pasado, un pasado transformado en una mujer de 52 y un pasado más lejano de una joven de 26. Ambas reniegan y no quieren convertirse en la vieja, pero… ¿pueden evitarlo?
A su vez Beckett nos cuestiona, a su modo, siempre amable, siempre con rodeos, lleno de metáforas, y con personajes que enamoran por su sencillez, por su sensibilidad y por su buen entender la de la vida, cuándo es el momento más feliz de la vida.

Francisco ha puesto cuerpo a este personaje, alegre y optimista.

Eso es lo que me parece tan maravilloso… que no pasa un solo día.. Al estilo antiguo con sólo tomarme la molestia. Casi ningún día sin que se enriquezca un poco nuestro saber por mínimo que sea, el enriquecimiento quiero decir
Y si por cualquier razón extraña no es posible tomarse más molestias, entonces sólo queda cerrar los ojos…y esperar que llegue el día feliz, cuando la carne se funda a tantos grados y la noche dela luna dure cientos y cientos de horas”

“Este va a ser otro día divino, este va a ser otro día feliz” es su lema.

Esa es la cuestión, y la gran reflexión a la que invita la obra.

Ayer estas tres alumnas de la escuela nos emocionaron, nos hicieron reír y sobre todo hicieron que nos fuéramos todos a casa con muchas preguntas y con ganas de ser mejores…
¿Acaso el teatro debe servir para otra cosa? Yo creo que no y estoy sumamente orgullosa de ellos.

 

 

 

 

Clara Cosials

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